HOMENAJE DE LA BIBLIOTECA DEL CONGRESO DE LA NACION CON MOTIVO DEL 26º ANIVERSARIO DE LA GESTA DE MALVINAS
PALABRAS DEL TENIENTE CORONEL D JOSE FRANCISCO LAFUENTE
En esta oportunidad quiero dedicar mis palabras a la memoria de mis 5 camaradas, compañeros, amigos de arma muertos en Malvinas : Tte 1ro(s) (Post Mortem) Esteves, Dachari,Fasio,Martella,Oubie.-
No es fácil para un Soldado “Veterano de Malvinas” hablar sobre el conflicto, pero considerando el motivo que nos reúne, es un honor, que creo escapa lo técnico-profesional y entra a influir mi experiencia adquirida y porque no decirlo mis sentimientos y recuerdos de aquella gesta.
Seré breve, el 02 de abril de 1.982 me sorprendí, tanto como ustedes, fue una sorpresa para ese entonces bisoño oficial del Ejercito Argentino, pero más allá de los resultados, ese día se manifestó la expresión soberana de una nación, creo que la ciudadanía se sintió protagonista de una gesta viril y valiente que desafiaba a una potencia por una causa justa en salvaguarda de su soberanía.
El 10 de abril fui movilizado al RI 4 (Monte Caseros – Corrientes), como Jefe de una Sección de Armas Antitanques, y tras diversas ordenes, el 24 de Abril de 1982, el avión que me transportaba tocó suelo malvinense, creo que me es imposible describir lo que sentí, que prefiero quede en la imaginación de ustedes.
Estaba a cargo de dos cañones de infantería con dos Suboficiales y seis soldados, me ordenan que me traslade a Puerto HOWARD en apoyo del RI 5. Salgo en el 1er vuelo de helicóptero con una pieza completa, dejando la otra para un 2do vuelo que nunca existió, porque esa mañana se produjo el 1er ataque aéreo de los aviones “vulcan” que bombardearon la pista desde gran altura, en una de las operaciones aéreas de mayor recorrido e importancia desde la 2da G.M. Allí quedo uno de mis soldados heridos y perdí una pieza de cañón que nunca mas conté.
Así el inicio del conflicto me encuentra en las trincheras del Regimiento de Infantería 5, que estaba en Gran Malvinas (Puerto Howard, posteriormente bautizado como Puerto Yapeyú). Este Regimiento se caracterizó por haber quedado aislado y tener que enfrentar, no solo los ataques del enemigo sino también las inclemencias del tiempo y la falta total de abastecimiento.-
Allí fuimos aprendiendo lo que es la guerra, cuando un atardecer de los primeros días de mayo empiezan a caer sobre nuestras posiciones las ahora inconfundibles bombas velugas que explotaban en el aire y las esquiarlas salían en direcciones impredecibles.
El 16 de mayo el radar del regimiento detecta patrullas enemigas a 2.800Mts y el Jefe de Regimiento nos ordena abrir el fuego, logrando el repliegue de las mismas.
El 21 de mayo, los aviones “Harrier” enemigos sobrevuelan nuestras posiciones, gracias a una ejercitación realizada el año anterior ordenada por su Jefe de Regimiento y sin saber que se iba a ir a esta guerra; todas las fracciones le abrieron el fuego, lo que hizo que el piloto abandonara la maquina y el avión se estrellará próximo a muestras posiciones y así tuvimos el 1º prisionero de guerra de la unidad.
El 26 de mayo, nuestras posiciones son atacadas por dos aviones enemigos que descargan sus bombas produciendo la muerte de Cuatro soldados Aguirre Alberto, Maciel Jerónimo, Caballero Ramón y Sánchez Mario y heridas de un Oficial y un Suboficial.-
El 10 de junio, una patrulla de Comandos en apoyo del RI 5 a cargo del entonces Teniente 1ro Duarte contacta con una patrulla inglesa, muriendo en el enfrentamiento el Jefe enemigo, Capitán Jhon Hamilton y se toma prisionero al Cabo Roy Fonseca.
El 14 de junio el Comando Conjunto del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur dispuso el cese del fuego y de las hostilidades. Así comienza el triste desenlace que todos los argentinos conocemos.
Mientras navegaba como prisionero en el Buque ingles “Canberra” por las frías aguas del mar pensaba en tantas cosas, es imposible de dejar de de recordar a aquellos que cumplieron una orden, aun quizás no convencidos de la forma y oportunidad del conflicto, pero soportaron 50 o 60 días con estoicismo, sacrificio y privaciones de una lucha con un ambiente geográfico adverso y con un enemigo superior en medios, son los mismos que después soportaron la indiferencia de un pueblo defraudado; solo les digo que esa realidad puede sentirla solo quien vivió el sacrificio, el miedo, la incertidumbre y la certeza de la muerte.
Escribe un jefe ingles el Brigadier Julian Thompson: “Para lograr la rendición de Soldados Argentinos hubo muchas veces que matar Oficiales y Suboficiales que querían proseguir la lucha”.
A 26 años de la acción de Malvinas, tenemos la obligación de saber y de aceptar que los países que no asumieron la derrota en la batalla, configuraron la primera causa de una nueva derrota.
Y para terminar les pido :
GLORIA Y HONOR PARA LOS 356 OFICIALES Y SUBOFICIALES, 275 CONSCRIPTOS DE TODAS LAS FUERZAS Y 18 CIVILES MUERTOS EN LA GUERRA MALVINAS.-